Supongo que al principio, los regalos fueron una muestra de afecto entre personas. Una de esas situaciones, donde los amigos y familiares, pues deseamos lo mejor, e intentamos un poco pues limar asperezas, o mejorar las relaciones que durante el resto del año ponemos a prueba.
Luego, esto dio paso a una serie de fechas concretas (algunas de origen cultural y otras.... bueno, seguro que el Corte Inglés, también dirá que tiene origen cultural).
Así que seguimos regalándonos cosas, deseándonos lo mejor. Ya los regalos, nos los ponen a la vista, vamos y los compramos. A veces, ese regalo es un compromiso, y vaya lata, tenemos que ir a buscarlo y comprarlo. Lo que comenzó siendo un gesto, se convirtió en obligación.
Y ya lo último que se está regalando, son tarjetas regalo. Es decir, ingresas un dinero, para que la persona a la que se lo regalas, pueda gastarlo en lo que él o ella quiera. Genial, qué bonito, nos hemos ahorrado un peso que es ir a buscar el regalo.... pero, algo se nos ha olvidado.
En fin, que se ha perdido el significado de lo que era un regalo, y no se trata de dar un cheque como los ricos de la tele. Sino de regalar algo más, se trata de un gesto que indique: eh!! estoy aqui!, somos amigos, y me tienes para lo que quieras.

Completamente de acuerdo, para mí el mejor regalo es un gesto, unas palabras bellas, una sonrisa sincera....
Aquí te dejo un pequeño "detalle", tan solo mi presencia....un abrazo..