Hace años Jorge Valdano acuñó esa frase. Cuando pienso en ella me imagino esos partidos donde un equipo va perdiendo, y de repente por una carambola mete un gol, y ese mismo equipo, minutos más tarde, aparece centrado, presionando y con unas ganas que antes no tenía. El entrenador no ha cambiado a nadie, la disposición táctica es la misma. Qué ha pasado?
Volviendo a nuestro día a día, eso nos ocurre con más frecuencia de la que imaginemos. Siempre hemos escuchado la frase de que cuando las cosas van bien todo te sale bien. Y casi se puede decir que es así. Y no porque tengas más dinero o tengas más amigos o más habilidades que antes no tenías, sino que algo que no te dejaba ver se ha apartado y de repente aparecen opciones hasta de debajo de las piedras.
en muchas ocasiones en nuestro día a día las sensaciones que tenemos Respecto al mundo son tan espesas, tan pesimistas que nos dan la sensación de que hagamos lo que hagamos no podremos hacer nada. Que eso es para otras personas, para elegidos, hijos de papá y otros seres similares.
Pensemos por qué ocurre eso, por qué nos sentimos así, por qué en nuestro día a día no vemos las soluciones y mientras que un día todo parece factible, al día siguiente aquello era una locura.