Cómo te puedes despedir de alguien que en algún momento ha sido importante para ti.
Sabes que no es un hasta mañana, sino quizás un hasta siempre. Y no porque esté enfadada esa personas contigo, ni le caigas mal, ni que exista una mala opinión entre ambas. Sino que simple y llanamente se va. Y no la vas volver a ver.
Te quedas vacío porque notas su ausencia, aunque sabes que esa personas sigue viva en otra parte.
Hasta hace un tiempo pensaba que este tipo de despedidas, es como quien se despide de un amigo y luego con el tiempo va perdiendo el contacto. Alguna vez te acuerdas de esa persona, pero te vuelves remolón para llamarla. Hoy esa idea me parece infantil, y lo que me apetece es recordar esos buenos momentos que he vivido con esa persona. Los abrazos, las sonrisas, los silencios con cara de tonto enarcando las cejas, o buscando una respuesta, que ninguno de los dos quería mentar, y que nos echábamos a reir.
Quizás sea masoquismo, ganas de sufrir recordando a esa persona, precisamente ahora que no va a estar. Pero lo que no quiero es olvidarla.