Planes de Vivienda (III). Las ayudas al alquiler
Una de las medidas que ha puesto en marcha este gobierno, ha sido la de ofrecer una serie de ayudas (una ayuda de unos 200 euros) para la emancipación de jóvenes menores de 30 años.
Esto sobre el papel puede parecer bonito: jóvenes que por fin salen de sus casas.
Como lado bueno, incentiva una cultura del alquiler, que aquí no ha cundido por mucho que se ha intentado.
La parte mala es la siguiente:
Al entrar un número mayor de personas a pujar por los alquileres que actualmente existen, pues tendería a subirse los precios.
Además existe un segundo factor para las subidas, y es que al contarse con una parte subvencionada el que alquila puede poner en alquiler los pisos más caros, porque calcula el precio que tenía anteriormente + lo que se suela dar como ayuda.
Si uno mira el mercado y se pone a buscar un piso para él, puede saber más o menos lo que vale un piso, pues viendo cuánto se pide en general. El concepto "barato" o "caro" no se haya en base a lo que podemos pagar o no (aquí el término adecuado sería "accesible" / "inaccesible"), sino a lo que podemos ver en los periódicos, internet o en cualquier publicación.
Con lo que al ver que las personas pueden optar a precios mayores, aquellos que alquilan sus pisos, pues tienen vía libre para subir.
El problema de la vivienda no es sencillo, pero a la hora de plantearse soluciones hay que ver sus consecuencias, y creo que éstas no fueron calculadas adecuadamente.
