Hay un concepto un poco trasnochado y que creo que ya debería ser si no eliminado si al menos tenido menos en cuenta como es el de la “diferencia entre el primer mundo y el tercer mundo”. Y es que cuando se hace esa comparación suele ponerse por un lado un supermercado o un estilo de vida de grandes ciudades como en Europa o Norteamérica, frente a la imagen de un niño, habitualmente negro (no-blanco), con todas las carencias del mundo.

Y es que siento decirlo pero esas diferencias van a seguir existiendo y es probable que se acentúen, y no porque seamos malvados los del primer mundo, sino porque nosotros vamos a ir progresando en cuanto a tecnología, infraestructuras, conocimientos, mientras que en ciertas partes del mundo pues están con pocos alimentos, agua en mal estado, situaciones sociales deprimentes, y una constante situación de amenaza.

El término más adecuado sería “calidad de vida” “bienestar social”, u otros parámetros similares, sin tener que ser comparativos con nosotros. Así una pequeña aldea en África, podría tener agua en buen estado, comida suficiente para todos, medicinas, cierta seguridad y educación en unos niveles aceptables, y no por ello dejaría de haber diferencias respecto a nosotros.

Además ese término de diferencias entre nosotros y ellos, se suele utilizar para hcernos sentir culpables de su situación. Cuando en un porcentaje bastante alto, se podría decir que es culpa suya y que realmente los grupos que se dedican a plantear escenarios de “negritos buenos” y “blancos malos” se podrían ir a tomar por ....

Porque me pueden explicar qué influencia tenemos si cada familia le da por tener 5 hijos?

Alguno dirá que es porque como las posibilidades de supervivencia son pocas, y que mueren muchos niños (que suele ser la etapa donde están más débiles). Bien, hasta ahí, parece que estamos de acuerdo.

Pero imagínense que todos esos niños sobrevivieran, es decir que no murieran por enfermedades o por hambre. Pues que tendríamos una población que creceria a un ritmo vertiginoso, con lo que tarde o temprano volveríamos a tener escasez de recursos, falta de medicinas, etc. Con lo que conlleva también la lucha por los recursos que puedan haber en la zona, fomentándose así las luchas entre grupos (ya ni digo tribales, sino grupos).

Así que podemos dejar de ese lado ese lenguaje tan lamentable y paternalista en el que nosotros parecemos los malos, cuando a veces la muerte, la enfermedad, el hambre y las guerras son reguladores de una explosión demográfica que podría alterar toda la zona.