Otra carta: Los ayuntamientos (XIV)
Hace algún tiempo un conocido realizó un trabajo para un ayuntamiento. Todos le habían dicho que trabajar para este tipo de instituciones era tener que esperar al menos 6 meses por el pago.
El caso es que se hizo el trabajo, pero hacía falta que ellos hubieran tenido lista una cosa, y se hizo esperar unos 4 meses. Al final entre una cosa y otra tuvo que esperar 10 meses, y estar detrás del ayuntamiento llamando día si y día tambien para que tuviera una fecha de pago. Desde entonces no le apetece trabajar para instituciones.
Esto me hizo pensar en el tipo de empresas que pueden trabajar con los ayuntamientos, y es que pocas empresas pueden esperar 6 meses, para pagar a sus trabajadores.
´Además, pensemos en estas empresas, no sería descabellado tampoco que engordaran las facturas por esta causa.
Hace tiempo había leído un libro que había leido “Auge y Caída de Grandes potencias” de Paul Kennedy, donde explicaba que España, en la época en que luchaba en los Países Bajos, tenía que pagar unos intereses bastante mas áltos que Inglaterra, pues era muy mal pagadora, llegando incluso a la bancarrota.
Así que podríamos plantearnos el ajustar el calendario de pagos, haciéndolos más cercano a la fecha de terminación del trabajo o de la entrega del material. Con lo que más empresas podrían optar, y por lo tanto poder pagar menos por lo mismo.
El problema es que tras una tradición de gasto continuado y de dinero pospuesto, se hace difícil aplicar en estos momentos esta política si vamos a tener que esperar a que solventen los pagos que hay pendientes en el momento actual.
Así que habrá que buscarse algún tipo de soluciones que permitan por un lado ir pagando lo anterior, y poder reducir los tiempos en los presupuestos nuevos.
