Vamos a hacer cuentas porque a veces contando se solucionan las cosas.

Nos encontramos con las famosas hipotecas basura, las cuales se realizaron a personas que no tenían ingresos, ni avales, ni tampoco bienes con los que hacer frente en caso de impago.

Se habla también que el banco tasaba la nueva casa por encima del valor real, con lo que al nuevo hipotecado también le daba dinero para darse algún capricho.

Con el tema de los impagos empezaron a ponerse en venta las casas, cuyo precio en mercado descendía bastante respecto al que había supuesto el banco en el momento de ofrecer el crédito. La razón que se dio a este descenso del precio de la vivienda es que al entrar muchas casas en el mercado, pues se tiende a bajar el precio, y en ese momento, los bancos empiezan a tener pérdidas.

Está claro que estas cosas no ocurren de un dia para otro, y que los niveles de riesgo no se toman de la misma manera, en las primeras prácticas de estas hipotecas, como más adelante. Nos podemos imaginar que inicialmente los beneficios de los tipos de interés altos, compensaban las posibles pérdidas. Pero al haber competencia entre las distintas entidades por estos clientes, fueron bajando los porcentajes (hasta dentro de lo aceptable), y por lo tanto las compensaciones empezaban a desaparecer.

La pregunta que nos deberíamos hacer es por qué viendo lo que estaba pasando siguieron con la misma estrategia, porque una cosa está clara y es que los bancos suelen hacer balances, y detectan normalmente las cosas que pasan con su dinero.

Es posible que intentaran capear el temporal metiendo esas hipotecas en productos bancarios que podrian esconder, con la esperanza de recuperarse antes de que nadie se de cuenta.

Esto como práctica bancaria, qué quiere que les diga, suena a timo, porque ofreces un producto con un beneficio, y sin indicar riesgos, o con unos riesgos no esperados.

Ahora que tenemos la crisis montada vamos a ver qué es lo que tenemos:

Tenemos una hipoteca que hemos concedido, del doble del valor de la casa.

El cliente no paga, o nos paga muy poco y tenemos que una casa que ha bajado el precio hasta la mitad. Con lo que tenemos una casa que vale un 25% del dinero que hemos dado, más lo que hayamos conseguido recuperar de los que han pagado parte de la hipoteca. Así que el 100% no hemos perdido.

Soluciones para esta situación requiere de una renegociación de las hipotecas, ofreciendo cierta flexibilidad a la hora de realizar los pagos. También estudiar la posibilidad de reducir la hipoteca, por si pudiera existir alguna formula del tipo “devolución de lo prestado a un interés 0”, o alguna situación similar.

Porque parece claro que si se pudiera volver al estado inicial, estaríamos en un estado que podría ser adecuado para poder maniobrar.

Otra de las soluciones podría ser la de ofrecer por parte del estado, cierta prioridad a personas con este tipo de hipotecas, para que puedan hacer frente a los pagos.

Ya que estamos en una economía de mercado, los bancos también podrían encargarse de buscar trabajos a estas personas. Como los bancos están bastante bien conectados con empresarios, grupos empresariales, o como parte del accionariado de otras empresas, podrían acceder a dar prioridad a los hipotecados en las ofertas de empleo que pudieran aparecer.

Podrían decir los bancos que no son empreseas de empleo, pero también se les podría decir que los bancos no son inmobiliarias. Y que cuando las cosas van bien no hay quejas pero en cuanto se pasan de listos piden que les salvemos.

Otra solución, que incluso podría ser mal vista por ciertos grupos, pero a estas alturas, creo que importa bien poco, y es que una cosa que se desea mucho es el obtener la Green Card, es decir la tarjeta que permite entrar a trabajar. Así que podríamos ofrecer otra forma de ofrecer la green card, y es que el recién llegado asuma la compra de la hipoteca basura.

Evidentemente hay riesgo en esta forma de aprovecharse de los inmigrantes, y también de sacar hipotecas basura que luego no lo son, por lo que habría que crear los controles necesarios para inventariar estas hipotecas así como garantizar que este método especial, no servirá para meter otras hipotecas que existen actualmente.

Y conociendo tal como se han portado en estos momentos las entidades bancarias norteamericanas, siento ser muy pesimista sobre su integridad y honor.