Epílogo a los artículos sobre la crisis (XXXII)
Creo que es momento de cerrar esta etapa en el blog dedicado a la crisis económica y a sus posibles soluciones. Hemos visto ideas de todo tipo, siempre con el ánimo de mejorar las cosas.
Me da pena muchas cosas que ocurren, entre ellas la "estupidez" política. Escucha uno a esos seres que dicen que gobiernan España (tanto gobierno como oposición) y piensas en el cuadro de "El Grito" de Munch.
Sobre los orígenes de esta crisis, ha sido algo que no he querido mencionar porque creo que se embarraría el espíritu de estos artículos, y más de uno me tacharía de "rojo", "facha", "comunista¨", "anarquista", y todas esas lindezas con las que se suele "cosificar" al que no piensa como él. En mi humilde opinión, el origen está en la avaricia. En cómo algunos han dado el "palo" de su vida, otros lo han hecho posible, y el resto que no tenía que ver pues intentan sacar tajada comprando barato, empresas que antes sería impensables. A muchos benefician estos cambios, menos a los que tienen que pagar una hipoteca, y se ha quedado sin empleo.
Ahora todo son prisas, a recortar por aquí, por allí, incluso a los pobres muertos de hambre de siempre se les recorta si se puede. Es un sálvese quien pueda, a ser mezquinos, a ser más "listos" (por no decir "cabrones") y correr sin saber a donde.
Con estos artículos, estaba promoviendo todo lo contrario, la frialdad, la serenidad, el tener la conciencia de que una cosa son los efectos y otras las causas. Así, nos encontramos con causas que no existen, fruto de la rumorología. No nos engañemos, la rumorología actual se llama "agencia de noticias" y con el paso del tiempo entendemos, o nos cuentan como noticias que fueron ciertas, o parcialmente ciertas, tenían otras intenciones. Así que no es de extrañar encontrarnos con que somos títeres de otras personas.
Nosotros hemos estado a punto de hundir bancos hace unos meses. Nosotros hemos estado a punto de crear una situación mucho más grave que en la que nos encontramos. Y todo por el miedo, por esa idea, en parte real, de que las noticias que recibimos cuando son alentadoras, o tranquilizadoras, son falsas, y que las "buenas" son aquellas catastróficas o que nos indican un peligro inminente.
Tampoco la oposición ha hecho gran cosa para mejorar las cosas. No han planteado un conjunto alternativo y tampoco hay ganas por presentarlo. La principal idea que subyace es que lo mejor es dejar que pase el tiempo, se queme el gobierno, y recoger la presidencia en las próximas elecciones. Eso sí, no hay que dejar claras ni medidas, ni opiniones, ni nada en concreto, sino jugar con la ambiguedad de los términos abiertos como "mejora económica", "menor desempleo", "innovacion", etc. Así que a los lectores que sean simpatizantes del Partido Popular, debería pedir concreción, ideas claras y otras cosas que nos hagan pensar que si estuvieran en el gobierno en este momento no sintiéramos la misma inquietud que vivmos con el gobierno actual.
